lunes, 6 de octubre de 2008

La Baldosa de Claudio

Ver las fotos del album de Vecinos Almagro Balvanvera

Rosana J. Szafirstein (Negrita), Amalia C. Moavro, Héctor M. Patiño, Raúl Trenchi, Bárbara Minor, Eduardo Bekerman (Roña), Horacio García Gastelú (Gallego), Agusto Conte Mac Donell (Africano), Gerardo Hoffman (Gere), Isaac Dricas (Pato Fellini), Cristian Caretti (Gringo), Claudio A. Slemenson (Barbeta) y los 30.000 desaparecidos

COMPAÑEROS ASESINADOS/DESAPARECIDOS

PRESENTE!

AHORA Y SIEMPRE!

Hoy todo hielo en la ciudad

Pagina/12 5 de Octubre de 2008

Gracias Werner! Gracias Pagina/12

domingo, 5 de octubre de 2008

miércoles, 1 de octubre de 2008

4 de Octubre de 1975 - 4 de Octubre de 2008


A 33 años de la desaparición de Claudio, colocaremos una baldosa recordatoria en una de las casas donde vivió: 3 de Febrero 1248, (entre Teodoro García y Aguilar) Barrio de Belgrano, Capital Federal.

La fecha del homenaje es el sábado 4 de Octubre a las 15 hs.

domingo, 28 de septiembre de 2008

La represión en el colegio

Nota de Página/12 del 28/09/2008

Una parte de los documentos que aparecieron en el Colegio Nacional de Buenos Aires fueron publicados en el libro La otra Juvenilia, de Santiago Garaño y Werner Pertot. Ahora fue hallada otra serie de papeles que se suma a esa investigación. Sobre ese colegio en la dictadura existen además dos novelas: Sinfonía para Ana, de Gaby Meik, y Ciencias Morales, de Martín Kohan. Otro libro, Pico de paloma, compila los textos de la ex alumna Gloria Kehoe Wilson, mientras que la historia de Graciela Mellivobsky está contada en Graciela está en nosotros, de Jorge Gaggero. Marcelo Brodsky contó la historia de su división a través del ensayo fotográfico Buena Memoria. Raúl Aragón dejó sus recuerdos de esa época en Glorias y tragedias en el Colegio Nacional de Buenos Aires y los ex alumnos de la promoción 1972 intercambiaron las suyas en Carajo 72. El regreso de una historia argentina.

Ver Nota

martes, 16 de septiembre de 2008

Claudio en el Colegio Nacional Buenos Aires



Claudio, Beto Schprejer, el Pato Zucker, el Pepe Cherniavsky y otros compañeros llevando el ataúd del Roña Beckerman, en 1974.
Eduardo Beckerman, asesinado el 22 de Agosto de 1974 por la triple A y velado en el Colegio Nacional Buenos Aires.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Haciendo baldosas en Almagro


Colocando baldodas en memoria de los detenidos - desaparecidos
10 de Agosto de 2008
[+info memorialmagro.blogspot.com"]


Mariana Slemenson

Lo recuerdo a Claudio manejando su Citroen 3 CV amarillo huevo, saludando con las luces a todos los Citróenes que nos cruzábamos por la ruta.
Claudio era de Independiente, coleccionaba botellitas, le gustaba la música de Los Beatles y Almendra, en una época tocaba la batería y tenía un grupo que se llamaba Algo.
Lo recuerdo bueno, dulce e inteligente, a veces con mucho sentido del humor y otras muy serio.
Era muy buen alumno, exageradamente aplicado. Era ordenado y obsesivo. Puntilloso y detallista.
Una de las últimas casas donde vivió fue en la calle Castillo, junto a su novia Rosana Szafirstein (La Negra) , también hoy desaparecida.

Y una de las veces que lo fui a visitar, quise ayudarlo con las tareas domésticas limpiando el baño y haciéndole las camas. Yo pensaba que le iba a encantar pero se puso muy serio y me empezó a enseñar cómo se hacía la cama, que las sábanas tenían que quedar muy estiradas, y que el baño se limpiaba así o asá.
El día que me enteré que lo habían secuestrado y que no se sabía dónde estaba detenido, yo estaba por cumplir los 10 años.
Claudio era muy cariñoso conmigo. Charlábamos mucho. Yo lo admiraba y lo quería con locura.
Yo era de independiente y peronista como él. Y sigo siendo de independiente.
Le había prometido que en la escuela iba a crear la UEP (Unión de Estudiantes Primarios).

Me acuerdo de sus amigos: cuando vivíamos en el departamento de Canning y él tenía 14 ó 15 y yo 4 ó 5, sus amigos eran Daniel, Ricardo y Daniel. Y de la etapa de la militancia: Beto (que por suerte lo seguimos viendo) que me había prometido que mi iba a regalar un loro (todavía lo estoy esperando), y del Roña que un día antes de ser asesinado me estuvo ayudando con la tarea de la escuela en casa.
Y de la Negra también me acuerdo mucho. Era preciosa y también dulce y cariñosa como él.

Claudio me hacía unos regalos muy particulares. Me regaló (en diferentes oportunidades) un pantógrafo, un trompo medio raro de metal y un reloj transparente para armar (Rasti), una mini armónica que trajo de Córdoba y una caja con dos jabones con calcomanías pegadas (usabas el jabón y la calcomanía no se despegaba).
Cada regalo era anunciado con bastante anticipación. No me contaba lo que era exactamente. Me decía “te voy a regalar un singarrofo” o “estoy viendo si puedo conseguir un pendorcho”.
Y después traía el regalo con una tarjeta donde adentro escribía “te traje este pendorcho común porque con enchufe no había”. Y el pendorcho resultaba ser un pantógrafo. El singarrofo era un trompo raro, de metal. Nunca nada convencional.




Yo también le quería hacer regalos. Una vez me fui de compras sola para conseguir un regalo para él. Entré en una disquería y vi un casette con un discurso de Perón quien se había muerto hacía un par de meses. Era el último discurso de Perón en la Plaza de Mayo.
Cuando le entregué el casette, escuchamos el discurso juntos. Era aquél en el cual los militantes son insultados por Perón y abandonan Plaza de Mayo. Y Claudio escuchaba con cara de preocupado y medio triste y me decía “¿ves? Escuchá cuando nos dice “esos estúpidos que gritan”


Y también me acuerdo que no le gustaba que me secara la cara cuando me daba un beso. Y que una vez entró a mi cuarto y me preguntó “en qué pensás?”. Yo le contesté “en nada”. Y él me dijo “no se puede pensar en nada, en algo tenés que estar pensando”.
Y que contaba que él no soñaba. Una vez contó que había soñado por primera vez y relataba su sueño muy contento.
Otra vez contó, mientras comíamos unas empanadas en un restaurante, que un colectivero “manejó todo el recorrido con la mente en blanco”.
Quería trabajar de obrero y había estudiado tornería. Una vez me mostró una pieza de tornería que había hecho.
Era serio para vestirse. Bastante formal, aunque en una época usaba el pelo largo y barba y por eso le decían “Barbeta”, “Barbe”.
Y bueno, me acuerdo de eso y de mucho más. A pesar de que no lo veo hace casi 33 años, lo sigo extrañando. Es una de las personas que más quise en la vida.

Mariana (hermana de Claudio)

sábado, 26 de abril de 2008

Claudio y Mariana

Carta de Mariana a Claudio

Octubre 1975

Claudio:
Te extraño mucho, no me acuerdo bien tu cara, quiero que vuelvas pronto, quiero que cuando vuelvas aunque sea estés más lejos de lo que estabas antes, para mí estás muy pero muy lejos de mí en Tucumán, cuantos más días pasan más lejos te siento, ojalá vuelvas pronto, qué lástima que para el día de la madre no estuviste, la verdad que nosotros no estuvimos muy alegres durante este día.
Si me dicen que diga un deseo y que se me cumple pronto yo digo que vuelvas pronto.
Qué feo debe ser estar en la cárcel. Lo que menos pensé es que vos estarías en la cárcel, me gustaría que estuvieras libre, aunque sea en Tucumán.
Ojalá que estés con un amigo y que te traten bien y que te den algo para leer aunque sea un diario sin chistes. ¿Qué estarás haciendo ahora? Yo estoy escribiendo en papel carta con lápiz negro Johann Faber 1105 N° 2.
No sabés lo mal que estamos pasándolo, yo no voy a hacer mi cumpleaños el día 28/10/75.
Hay veces que nosotros no nos vemos muy seguido y no pasa nada, pero ahora que estás en cana es distinto.
No sé qué más poner.
Un beso
¡Chau!
Mariana (9 años)